lunes, 21 de septiembre de 2015

Construcción de tabiques de yeso laminado (2)

   Pero antes de montar el esqueleto metálico de los tabiques de yeso laminado hay que establecer muy bien la alineación de toda la estructura con respecto a las paredes y los correspondientes niveles entre suelo y techo. Podemos empezar trazando una línea en el piso que sea completamente recta y trasladarla luego al techo o viceversa. Para ello marcamos dos puntos en ambos extremos de la estancia y tensamos contra ellos, pero sin llegar a rozarlos, un cordel impregnado de azulete. Luego tiramos de él suavemente, como si se tratara de la cuerda de un arco, y lo soltamos contra el suelo, la pared, el techo o las vigas, como en el caso que podéis observar abajo. Quedará marcada una línea azul totalmente recta que nos servirá de referencia para colocar las primeras canales.



jueves, 10 de septiembre de 2015

Construcción de tabiques de yeso laminado

   Ya os comenté en las entradas dedicadas a la instalación de la electricidad que para pasar los tubos corrugados que protegen los cables y colocar las cajas de empalme tuvimos que poner antes los montantes que forman el esqueleto de los tabiques de yeso. También los necesitábamos para que el fontanero montara las instalaciones sanitarias nuevas, cosa que os contaré más adelante. Ahora os voy a explicar como se construyen estos tabiques, que es uno de los temas con los que estoy liado en estos momentos.



lunes, 24 de agosto de 2015

Nivelando los suelos del primer piso (y 3)

   Una vez que tenemos lista una carretilla de mortero la trasladamos al punto donde vamos a comenzar, que ha de ser el más alejado de la entrada-salida de la habitación. Después de remojar bien el suelo, la volcamos toda ella, si el grueso a rellenar es bastante y si no lo es, repartimos la masa con la ayuda de una pala. Con la paleta la terminamos de repartir bien y le pasamos por encima los montantes que utilizamos de regle. Estos los tenemos que tener bien apoyados entre dos de las líneas maestras que previamente habíamos creado y los arrastramos hacia nosotros lentamente, pero de forma sostenida. Con cuidado, iremos retirando toda la masa sobrante y nivelando la superficie. Si en algún sitio se aprecia falta de mortero, echamos algo del que hemos ido arrastrando, lo mezclamos con la paleta y procedemos a repetir la operación. A la segunda o tercera quedará bien nivelado.



jueves, 16 de julio de 2015

Nivelando los suelos del primer piso (2)

   Una vez repartidos por la habitación una decena de testigos dispuestos en tres hileras, los aseguramos con un buen pegote de cemento rápido alrededor. En cuanto estuvo seco hicimos más mortero para formar las líneas maestras que nos servirán de guía a la hora de nivelar todo el suelo. Previamente se ha de humedecer bien la franja en la que vamos a trabajar y se ha de levantar un poco el mallazo (con unos trocitos de baldosa o azulejo) para que quede atrapado de forma equilibrada en el mortero que volquemos. Luego, se echa abundante cantidad de éste entre dos testigos y se lo nivela utilizando los montantes que nos hacen las veces de regle. Repetimos la operación con las demás líneas. En cuanto empiezan a secarse, cuando adquieren una cierta consistencia, se lo termina de igualar pasándole vigorosamente la llana de plástico, como se aprecia en la foto.



lunes, 6 de julio de 2015

Nivelando los suelos del primer piso

   Ya en la entrada del 12-02-15 os comenté que había una habitación en el primer piso en la que el suelo se hundía hacia la parte central y que, deduje, se debía a un error de construcción, ya que no encontramos en mal estado ni las vigas ni las bovedillas que sostienen ese techo. Quizás el problema se produjo durante el proceso de asentamiento de los materiales, después de haberlo construido, aunque, de todas maneras, me parece un error intolerable. Además, los demás cuartos del primer piso estaban desnivelados también, hundiéndose de manera evidente hacia la terraza interior (sur) y hacia el lado oeste. Yo no me explico como pudieron hacer una chapuza así. Sobre todo teniendo en cuenta que si compruebas los niveles del techo que hay debajo, estos son bastante correctos: misterios de las casas viejas y de los seres humanos que las construyen. El caso es que había que arreglarlo y para ello procedí a levantar las baldosas del suelo.



jueves, 25 de junio de 2015

Dando de alta la electricidad (y 5)

   Y para nuestra sorpresa, los requerimientos de este nuevo electricista no resultaron tan arduos como nos esperábamos. Como vio que una buena parte de la instalación que habíamos montado se ajustaba a los criterios normativos, que estos los conocíamos y que todo era provisional, la dio por buena y se limitó a reclamarnos una línea adicional para la lavadora (no lo exige la normativa, pero, al parecer, es práctica habitual en las instalaciones nuevas). Me presentó un presupuesto aceptable y, unos días después, se puso manos a la obra. Lo primero fue el cambio de lugar de la caja del contador y la eliminación de los soportes y recipientes varios que lo acompañaban y que afeaban la entrada de la casa.



lunes, 15 de junio de 2015

Dando de alta la electricidad (4)

   Una vez que dejamos listas las cajas de conexión colocamos unas canaletas de superficie para los interruptores, los enchufes y las luces, también de superficie. Luego los tendremos que ir retirando para cambiarlos por los correspondientes elementos empotrados según vayamos cerrando las paredes con las placas de yeso. Aunque así nos vamos a gastar más dinero (compramos los más baratos de todas formas), por lo menos terminamos antes (nos estábamos eternizando con esto) y, además, no sabíamos exactamente donde iban a ponerse definitivamente (esto entraría ya en la fase de decoración y todavía estamos en la de destrucción-construcción).



miércoles, 3 de junio de 2015

Dando de alta la electricidad (3)

   Las cajas de conexión tenían que sobresalir de los montantes para que, cuando se atornillaran las placas de yeso, quedaran a ras de éstas y se pudiera acceder cómodamente a su interior. Habíamos intentado conseguir el grueso suficiente poniendo yeso detrás de las cajas, pero dos de ellas se cayeron al suelo al querer meter los corrugados en su interior (los tubos que protegen los cables han de entrar un poco dentro, tal y como se ve abajo). Aunque las otras dos que habíamos colocado sí que aguantaron su manipulación, decidimos cambiar de táctica con las que nos quedaban por montar y pensamos en utilizar unos trozos de madera como base para separarlas de la pared. Y en algún caso combinar ambos métodos: ganar un poco de grosor con una capa de yeso y sobre ella atornillar el taco.



miércoles, 27 de mayo de 2015

Dando de alta la electricidad (2)

   La idea que teníamos era realizar casi toda la instalación de la casa nosotros mismos, dejando al profesional correspondiente la colocación de la toma de tierra (de la cual no dispone la casa y es obligatoria), el cuadro de diferenciales y el cambio del contador. Habíamos colocado las estructuras para los paneles de yeso laminado en la parte de abajo para que por lo menos una parte de la instalación que pusiéramos fuera definitiva. En el piso de arriba decidimos hacerlo todo provisional, ya que poner los correspondientes montantes nos iba a retrasar demasiado y necesitábamos tener electricidad cuanto antes. Lo primero era calcular donde se colocarían las cajas de conexión de las que saldrían las derivaciones para los enchufes o las luces. Luego, pasar por detrás de los montantes los tubos corrugados que protegerán los cables.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Dando de alta la electricidad

   El asunto de la luz fue más complicado, ya que el primer electricista que visitó la casa y vio las instalaciones nos dijo que había que cambiarlas completamente para que nos facilitara el boletín de inspección con el que debíamos acudir a la compañía para volver a dar de alta el servicio. Esto para nosotros era un gasto absurdo de tiempo y dinero, ya que todo lo que él hiciera sería provisional: puesto que no sabíamos donde iban a ir las tomas de corriente, las luces o los electrodomésticos, habría que ir quitándolo a medida que pusiéramos los tabiques de yeso laminado y el aislamiento correspondiente sobre las paredes maestras. Así que decidimos prescindir de este profesional, montar parte de las estructuras de canales y montantes y pasar por ellas los tubos corrugados y los cables correspondientes a una instalación básica nosotros mismos. En cuanto tuviéramos una aceptable llamaríamos a otro electricista y volveríamos a probar suerte.



miércoles, 13 de mayo de 2015

Dando de alta el agua (2)

   En realidad, la profundidad que yo creía necesaria, porque en cuanto el fontanero vio el agujero sacó su taladro de 24 voltios (el mío es de 12 solo) y se puso a perforar hasta casi alcanzar la pared del vecino. Igualmente, amplió las regatas que había hecho para conectar con la conducción general de la calle (entrada de agua al contador) y hacia la llave de paso que se pondría en la casa. Les gusta trabajar holgadamente a los profesionales, sin estrecheces. Una vez satisfecho, colocamos la caja en su sitio y mientras yo la sujetaba él le puso cemento rápido (un cemento especial que fragua en pocos minutos, muy indicado para estas labores) alrededor para fijarla. Manteniendo un regle apoyado contra ella dejamos que se asentara y unas horas más tarde rellené con mortero todo el perímetro exterior hasta igualar más o menos la pared.



martes, 5 de mayo de 2015

Dando de alta el agua

   Tal y como sabréis los que seguís esta bitácora, en la casa no disponemos de agua corriente ni de electricidad, ya que ambos servicios los dieron de baja hace un año aproximadamente, cuando los señores que vivían en ella se fueron a vivir a una residencia de ancianos. Y cuando quisimos volver a darlos de alta, en las compañías que los controlan (monopolizan, más bien) nos exigieron cambiar totalmente todas las instalaciones, ya que están obsoletas. Esto nos suponía, como os podéis imaginar, un montón de faena y de dinero. Así que dejamos aparcado el tema, ya que para las primeras tareas que teníamos pensado realizar nos podíamos apañar con el agua del pozo (y de dos depósitos de 300 litros que estaban a medias), con un par de linternas y con la fuerza motora de nuestros brazos. Pero después de tres meses trabajando así, decidimos que había que agilizar la reforma y comenzamos el proceso para dar de alta estos servicios básicos.